Cómo elegir tu mejor pantalla
Elegir una pantalla publicitaria no consiste simplemente en decidir cuántas pulgadas quieres.
La ubicación, la luz que recibe, la distancia desde la que se verá, el tipo de contenido
y la interacción que necesitas pueden hacer que dos pantallas aparentemente similares
tengan resultados muy diferentes.
En esta guía vamos a ver
cómo elegir una pantalla publicitaria
para un negocio y qué aspectos conviene revisar antes de decidir entre una pantalla
de escaparate, un tótem, una solución de sobremesa, un equipo para exterior
o una pantalla interactiva.
Antes de elegir una pantalla, piensa qué quieres conseguir
La primera decisión no debería ser el tamaño de la pantalla, sino su función.
Una pantalla destinada a captar personas que pasan por la calle necesita características
diferentes a otra situada sobre el mostrador de una clínica o a un kiosco utilizado
directamente por el cliente.
La primera pregunta que debes hacerte
Antes de comparar modelos, piensa:
¿qué quiero que haga esta pantalla?
- Atraer la atención desde la calle.
- Mostrar promociones y productos.
- Informar a clientes dentro del establecimiento.
- Mostrar menús, tarifas o servicios.
- Permitir que el usuario consulte información.
- Gestionar pedidos o procesos de autoservicio.
- Orientar a visitantes.
- Reforzar la imagen de marca.
Definir el objetivo reduce mucho las opciones. En la página de
tipos de pantallas LCD de Yovisual
puedes comparar los principales formatos disponibles para interior,
exterior, escaparate, autoservicio y comunicación interactiva.
1. Decide dónde vas a instalar la pantalla
La ubicación es uno de los factores que más condiciona la elección.
No es lo mismo instalar una pantalla dentro de una tienda que colocarla detrás
de un escaparate o directamente en el exterior.

Pantallas para interior
En espacios interiores existe un mayor control sobre la iluminación,
la temperatura y la exposición al agua o al polvo.
Esto permite utilizar soluciones diseñadas para tiendas, recepciones,
clínicas, hoteles, restaurantes, oficinas o centros comerciales.
En estos casos puedes elegir entre formatos verticales, horizontales,
tótems, pantallas táctiles o soluciones compactas según el espacio disponible.
Pantallas para escaparate
Un escaparate plantea un problema diferente: aunque la pantalla esté físicamente
dentro del establecimiento, debe competir con la luz que llega desde el exterior.
Por eso existen
pantallas publicitarias de escaparate
concebidas para mantener una buena visibilidad cuando el contenido
se observa desde la calle.
Utilizar una pantalla convencional en una cristalera muy iluminada puede hacer
que la imagen pierda presencia durante las horas de mayor luz.
Pantallas para exterior
Cuando el equipo queda expuesto directamente al exterior hay que valorar,
además del brillo, la protección de la estructura, la temperatura de funcionamiento
y la exposición al agua o al polvo.
La clasificación de protección de envolventes se normaliza mediante
el código IP de la norma
IEC 60529
.
Al comparar equipos para exterior, conviene revisar las características
concretas del modelo y no únicamente su denominación comercial.
Si necesitas mover la pantalla entre distintos puntos,
existen soluciones como el
tótem portátil de exterior con batería
.
2. El brillo debe adaptarse a la luz del entorno
Una pantalla puede ofrecer una excelente calidad de imagen y resultar poco visible
si su luminosidad no corresponde con el entorno donde está instalada.
En interior existe un mayor control sobre la iluminación. En escaparates
o exterior, la pantalla tiene que enfrentarse a reflejos, iluminación ambiental
intensa y, dependiendo de la ubicación, luz solar.
La
Digital Signage Federation
incluye el brillo, el tamaño y la resolución entre los conceptos básicos
que deben analizarse al seleccionar una pantalla para cartelería digital.
No busques simplemente la pantalla que más brille
Busca el nivel de luminosidad adecuado para el lugar donde va a trabajar.
3. El tamaño depende de la distancia de visualización
Una pantalla más grande no siempre significa una instalación mejor.
Debe guardar una proporción adecuada con el espacio y con la distancia
desde la que el público consumirá el contenido.
Si una persona se encuentra a pocos centímetros de la pantalla,
como ocurre en un mostrador, un formato compacto puede resultar más cómodo.

Cuando el contenido debe percibirse desde varios metros, el tamaño,
la tipografía utilizada y la cantidad de información que aparece simultáneamente
adquieren mucha más importancia.
La norma
ISO 23456-1 sobre señalización dinámica
contempla aspectos como la visibilidad, la legibilidad,
la comprensión y las condiciones ambientales.
Antes de comprar una pantalla, mide aproximadamente desde dónde la verá el público.
Esa distancia es mucho más útil que elegir las pulgadas únicamente por preferencias personales.
4. Piensa si necesitas formato vertical u horizontal
La orientación también debe responder al contenido y a la ubicación.
Formato vertical
Funciona especialmente bien para promociones, personas a tamaño completo,
cartelería comercial, directorios y comunicaciones de marca.
Los tótems publicitarios aprovechan este formato para crear un punto visual
reconocible en entradas, pasillos, recepciones y zonas comerciales.
Formato horizontal
Puede resultar más adecuado para vídeo panorámico, menús, información corporativa,
presentaciones o contenidos que necesitan repartir varios elementos a lo ancho.
No existe una orientación universalmente mejor: depende del espacio
y del contenido que se vaya a mostrar.
5. No todas las pantallas necesitan ser grandes
Uno de los errores habituales es asociar cartelería digital con grandes formatos.
En algunos negocios, el punto con mayor capacidad de influencia está
a pocos centímetros del cliente.
En una recepción, clínica, caja o mostrador puede resultar más adecuada una
pantalla publicitaria de sobremesa
.
Este tipo de solución permite mostrar promociones, servicios, información
o catálogos sin ocupar una gran superficie.
Piensa dónde está la atención del cliente
La mejor pantalla no siempre es la más grande,
sino la que está en el lugar adecuado.
6. Decide si el usuario solo debe mirar o también interactuar
Una pantalla publicitaria tradicional reproduce contenido.
Una pantalla interactiva añade la posibilidad de que el usuario participe.

seleccionar o realizar alguna acción.
La función táctil resulta especialmente interesante cuando una persona necesita:
- Consultar productos o servicios.
- Buscar información.
- Realizar un pedido.
- Seleccionar opciones.
- Consultar un directorio.
- Completar un formulario.
- Navegar por un catálogo digital.
Añadir interacción solo tiene sentido cuando existe una utilidad clara.
Para mostrar anuncios o vídeos de forma continua,
una función táctil puede ser innecesaria.
En proyectos interactivos también conviene prestar atención a la accesibilidad.
Las recomendaciones
WCAG del W3C sobre tamaño de objetivos táctiles
explican la importancia de que botones y controles tengan unas dimensiones
y una separación adecuadas.
7. Piensa cómo vas a cambiar los contenidos
Elegir correctamente el hardware es solo una parte del proyecto.
Una pantalla resulta realmente útil cuando puedes mantener actualizado lo que muestra.
Una tienda puede necesitar cambiar promociones semanalmente,
un restaurante modificar ofertas según el horario
y una empresa gestionar varias pantallas en diferentes ubicaciones.
En estos casos, la gestión remota puede ahorrar mucho trabajo. La
plataforma LED-Cloud de Yovisual
permite administrar dispositivos, cargar contenidos
y publicar programas de forma remota en equipos compatibles.
8. ¿Qué tipo de pantalla encaja mejor con cada necesidad?
-
Captar personas desde la calle:
pantalla específica de escaparate. -
Mostrar promociones dentro del negocio:
pantalla interior o tótem vertical. -
Comunicar en el mostrador:
pantalla de sobremesa. -
Consultar información:
pantalla o kiosco interactivo. -
Pedidos o autoservicio:
solución táctil específica. -
Uso directo en exterior:
pantalla preparada para las condiciones ambientales. -
Publicidad móvil:
pantalla portátil con batería.
9. Errores que conviene evitar
Elegir únicamente por precio
Dos pantallas del mismo tamaño pueden estar diseñadas para condiciones
y usos completamente diferentes.
No analizar la iluminación
Es especialmente importante en escaparates y exterior,
donde la luz ambiental condiciona la visibilidad.
Comprar una pantalla demasiado grande
Si el público está muy cerca, un tamaño excesivo puede empeorar
la experiencia y ocupar espacio innecesariamente.
Olvidarse del contenido
Una gran pantalla con textos pequeños o exceso de información
seguirá comunicando mal.
No pensar cómo se actualizará
Si vas a cambiar promociones frecuentemente,
la gestión de contenidos debería formar parte de la decisión inicial.
Una buena pantalla empieza por una buena elección
No existe una única pantalla perfecta para todos los negocios.
La mejor elección es la que encaja con
el espacio, la luz, la distancia de visualización,
el contenido, la interacción y el objetivo comercial
.
Analiza dónde estará instalada, desde dónde la verá el público
y qué necesitas comunicar. A partir de ahí será mucho más sencillo
determinar el formato adecuado.
¿No sabes qué pantalla elegir?
En Yovisual podemos estudiar tu espacio y ayudarte a determinar
qué formato, tamaño y tipo de pantalla encaja mejor con tu negocio.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño de pantalla publicitaria necesito?
Depende de la distancia desde la que se verá,
del espacio disponible y del tipo de contenido.
¿Es mejor una pantalla vertical u horizontal?
Depende del contenido y del espacio.
El formato vertical funciona especialmente bien en tótems,
mientras que el horizontal es adecuado para vídeos y composiciones panorámicas.
¿Puedo utilizar una pantalla normal en un escaparate?
Depende de la iluminación.
Un escaparate muy luminoso puede requerir una pantalla con mayor brillo.
¿Qué debo mirar en una pantalla para exterior?
Luminosidad, protección frente al entorno,
condiciones de funcionamiento e instalación.
¿Necesito una pantalla táctil?
Solo si el usuario necesita interactuar.
Para mostrar publicidad o información automática no siempre es necesaria.